Lector silente


A ti que lees en silencio:

Son dos puntos en el mapa, distantes. Unidos por líneas invisibles de palabras.
No hay relación entre ellos excepto por un tiempo que se cruzaron en el horizonte.
Dos flechas bien afiladas.
Dos heridas.

Un silencio.

Cada vez que llegas a esta orilla, y lees, se activa una breve esperanza de ser visto.
Se desdobla sobre su eje el recuerdo. Se pasea como loba la culpa...

Cada vez que vienes, yo me he ido.


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